viernes, 13 de enero de 2017
CANCIÓN DE MI MEMORIA
CANCIÓN DE MI MEMORIA
El soplo que hace estremecer las alas
susurra una canción en mi memoria;
humildes cercas surgen al camino
y hay un camino humilde entre las cercas.
Es el robusto encanto de los montes,
de la palmera anclada a las orillas
de un río de plegarias que, en su influjo,
anuncia la llegada del otoño.
¿Puede el viento traer este desgarro,
el grito de la alondra por el cielo
y el delantal de nubes de mi madre?
Mis hondas tempestades, mis angustias,
saludan los nostálgicos ribetes
del sendero de ayer en su esplendor.
Mardy Mesén R.
San José, Costa Rica.
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DESPUÉS DE LAS FIESTAS
DESPUÉS DE LAS FIESTAS
Caído ya el telón de los festejos,
Reyes Magos, Belenes y Corridas
de Toros, me resultan consabidas
las burlas que me lanzan los espejos.
Estas libras son harto conocidas,
debí pasar de largo esta locura,
apenas si distingo mi cintura
por abusar de cenas y bebidas.
Una dieta inminente, esa es la cura:
agua, suero, batidos de legumbres,
que alejen las fatídicas costumbres
y auguren el retorno a mi figura.
Sobrevivir al Año es la aventura;
al galope de las festividades,
pierdo medidas, línea y facultades;
tendré que contemplar el sacrificio,
incluso hacer un poco de ejercicio,
hasta que vuelvan otras Navidades.
Mardy Mesén R.
San José, Costa Rica.
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RIMAS MENSAJERAS
RIMAS MENSAJERAS
Me abriga una esperanza diminuta,
frágil, imperceptible, delicada,
una certeza pobre y opacada
que mi pasión disputa.
¿Qué modo, qué camino?, ¡oh, Dios!, ¿qué ruta
debe tomar mi musa quebrantada
para alcanzar la cima tan ansiada
del verso que debuta?
Ver en los anaqueles un poemario
que torne mis palabras en palomas
de rimas mensajeras.
Y, en la virtud del vuelo literario,
que a mi lira respondan mil idiomas
de armónicas banderas.
Mardy Mesén R.
San José, Costa Rica.
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Retruécano Pesimista
Retruécano Pesimista
No quiero verte más, no quiero verte,
porque te me pareces a mi esposo
cuando era un mozalbete vanidoso,
y yo creía que tenía suerte.
Tú no puedes venir ni yo tenerte,
este amor de mi sueño es espantoso,
este espanto de sueño es amoroso,
aunque no vaya nunca a conocerte.
Mas cuando se desliza en mi ventana
virtual la bella fibra de tu encanto
olvido todo enfoque realista.
Y no sé si veré tu luz mañana,
porque el colmo final de mi quebranto
es mi grave problema de la vista.
Mardy Mesén R.
San José, Costa Rica.
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San José, Costa Rica.
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miércoles, 4 de enero de 2017
HOY YA NO EXISTES
HOY YA NO EXISTES
Me duele verte, amor, me duele verte,
porque del rostro aquel que yo he besado
solo quedan vestigios, y he mirado
que, tras irte de aquí, cambió tu suerte.
Y no trato con esto de ofenderte,
son tus ojos el hálito angustiado
de alguien que huye del modo equivocado
con la fútil noción de un alma inerte.
Yo, que gocé tu piel de primavera,
ahogo con pesar este suspiro
por el cruel desencanto con que miro
la imagen que una vez amado hubiera.
Son mis ojos de ayer dos ojos tristes;
si alguna vez te amé…hoy ya no existes.
Mardy Mesén R.
San José, Costa Rica.
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porque del rostro aquel que yo he besado
solo quedan vestigios, y he mirado
que, tras irte de aquí, cambió tu suerte.
Y no trato con esto de ofenderte,
son tus ojos el hálito angustiado
de alguien que huye del modo equivocado
con la fútil noción de un alma inerte.
Yo, que gocé tu piel de primavera,
ahogo con pesar este suspiro
por el cruel desencanto con que miro
la imagen que una vez amado hubiera.
Son mis ojos de ayer dos ojos tristes;
si alguna vez te amé…hoy ya no existes.
Mardy Mesén R.
San José, Costa Rica.
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martes, 3 de enero de 2017
LOS TRES REYES MAGOS
LOS TRES REYES MAGOS
Por el claro cielo, cielo de David,
un gentil lucero va guiando a los Reyes
Magos que preguntan por un adalid
Dios niño encarnado. Las mulas y bueyes
velan el pesebre que abriga su sueño.
Oro, incienso y mirra traen de regalo
a la humilde cuna del niño risueño;
¡su rostro es de estrella!, ¡divino es su halo!
La noche los mira, la maldad cercana
vigila la sombra de los peregrinos,
por eso en silencio va la caravana
que a los sabios lleva por sacros caminos.
¿Qué ofrenda podría al Niño yo darle?
De hinojos mirarlo, y amarle…, y amarle.
Mardy Mesén R.
San José, Costa Rica.
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