martes, 4 de marzo de 2014

Sirena (Décima con estrambote/ Alegoría)



Sirena


He mirado tus ojos infinitos
en la propuesta gris de aquel celaje,
donde se torna el tiempo en un oleaje
hasta donde descienden los proscritos.

Tras los rojos corales ya marchitos,
el rastro de tu aliento, tersa espuma,
late en los arrecifes de esta bruma
como un vaivén salobre hasta mi arena
dulce encalla su sal, y es luna llena
por las algas en flor que el mar rezuma.

Es la inocencia un canto de sirena
que en olas del engaño se me esfuma,
ajena a mi existencia…siempre ajena.

Mardy Mesén R.
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A los amigos poetas (soneto melódico)





18 de febrero
2014· 


A los amigos poetas (soneto melódico)

En el campo de versos militantes
he encontrado la alegre compañía
de poetas, que en métrica osadía,
me comparten sus rimas más brillantes.

De la forma, del modo, son amantes,
del estilo que alienta su poesía
se ha tornado el dolor en alegría,
y la noche en un sol de dulces cantes.

Filigranas de azules emociones,
los colores de horas quejumbrosas
en palabras se vuelven quietas rosas

al abrigo de bellas intenciones.
Acompañan mis horas silenciosas
campanadas del vals de sus pasiones.

Mardy Mesén R.
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El Soterré ( Soneto Isabelino Gaita Gallega)





El Soterré ( Soneto Isabelino Gaita Gallega)

Valle de oro y la fronda celeste,
selva suntuosa de luz otoñal,
gloria que vive en el trémulo, agreste,
brote florido de altar vegetal.

El soterré de fulgor ambarino
silba un saludo al brillante moral,
con el salvaje cantar de su trino
ciñe hacia el viento su voz celestial.

Flauta en la aurora de trópicos días
sobre la greda febril, matutina;
grito del cielo por las serranías
mientras el sol de la tarde declina.

Y en el espacio de añil terciopelo
canta la jungla al compás de su vuelo.

Mardy Mesén R.
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Promesa (Tres seguidillas con bordón)



Promesa (Tres seguidillas con bordón)

Se duerme tu promesa
tras vastos mares,
sedienta de mi espacio
de soledades.
Todo un guerrero,
que anuda a su uniforme
mi desconsuelo.

Y en mi luna imperiosa
velo tu forma,
remota está su lumbre,
también tu aroma.
Luna en mi vientre,
luna que ve mi angustia,
indiferente.

No quiero oír noticias
ni los consejos,
se muere mi esperanza
sin tu regreso.
Vida en la niebla
que ha dejado en tus labios
mi primavera.

Mardy Mesén R.
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Amaluna ( Soneto en rima esdrújula)


  1. Amaluna ( Soneto en rima esdrújula)

    El sol es un vitral en el vestíbulo
    que nutre la ilusión del cielo artístico,
    El Cirque du Soleil, su vuelo místico,
    exhuma la emoción con un turíbulo.

    En una isla sin mar, tras un prostíbulo
    de un fauno solitario y hedonístico,
    dentro de su lenguaje paisajístico
    queda el aliento al borde del patíbulo.

    “La Tempestad” de Shakespeare, tierra mágica,
    que despertó a las ninfas amazónicas
    por los andamios del amor pletórico,

    en “Amaluna” ya, con fuerza trágica,
    ha vencido las huestes antagónicas
    en colorido orgasmo metafórico.


    Mardy Mesén R.
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Gallo virtual

Virtual y descarado, como un gallo embustero,
que acopia direcciones con enorme osadía,
en el corral del facebook creó su gallinero
y cantaba de noche o si no en pleno día.

Era de la oficina atento caballero,
y en el hogar amante marido y compañía,
pero en el chat impuro era todo un vaquero
y un cálido oferente de su pasión vacía.

Estaba tan dispuesto a llevar su ambiciosa
idea de encontrarse con su emoción secreta
que se citó con ella en una tarde airosa.

Sus ojos se crisparon cuando vio su silueta,
pues era nada menos que su cándida esposa,
despechugada y sexy, sentada en la banqueta.

Soneto Alejandrino
Mardy Mesén R.
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La ciudad y la lluvia



La ciudad y la lluvia

La lluvia se desliza entre los rascacielos
llevada por el viento hacia el follaje
de asfalto.
Sus átomos repican angustiosos
en los pliegues de una flor de escombros.
La ciudad brama
con su eco de bocinas
en el río intermitente de cemento
mientras las horas abrazan la bruma cenital.

Una mujer espera
en la estación de la ausencia,
es un nido sin pájaros su cuerpo,
un vendaval que la humedad
secó en la banca de un parque.

Ignotas sombras se despiertan
desde una esquina sin rostro
mientras el orbe exuda un vals de avenidas,
y el vértigo camina fugitivo,
llevado hacia el jazz concupiscente
buscando un poco de aliento.

Mardy Mesén R.
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